Sobre la colonización

¿Quien eres?, ¿que buscas?, ¿cómo llegaste aquí?, le pregunto el árbol al caracol. El caracol, entre un bocado y otro, contestó, -tengo hambre-, vine con mi tío y trescientos parientes más, 200 primas y hermanas están a punto de dar a luz.
Con la primer lluvia nacieron los caracoles que pronto ocuparon el árbol y el jardín completo. Las plantas trataron de impedirlo desarrollando espinas, también intervinieron las hormigas, las arañas y los pájaros, pero los caracoles, con perseverancia, resistieron.
Dentro de un sistema que pretendía integrar diversos modos de vida, nacieron y crecieron las posteriores generaciones de la nueva colonia. De la ocupación y de la resistencia ya casi nadie habla más que rumores, sin embargo, cierta confusión prevalece.
¿Quien eres?, ¿que buscas?, ¿cómo llegaste aquí?, preguntó un hombre a otro hombre. Soy el representante de dios y del rey del más grande y poderoso imperio sobre la tierra, he venido a mostrarte la verdad y a expulsar los demonios de tu alma.
Los hombres y las mujeres del pueblo entregaron sus riquezas al representante del rey quien partió agradecido y con la promesa de volver. Con un ejercito de cientos de soldados como él, regresó. Esta vez exigieron el oro, acabaron con lo que les pareció herejía, destruyeron templos, casas y se apropiaron de todos los recursos que les fueron útiles. Los hombres del pueblo, -los que no huyeron-, trataron de impedirlo pero sus flechas y su lanzas resultaron débiles frente a las armas de hierro.
Los recién llegados se establecieron para siempre, y bajo su dominio los antiguos habitantes aceptaron las reglas que les fueron impuestas. se nombraron nuevas autoridades, se delimitaron territorios y fronteras, se transformó la estructura social, política y económica, el lenguaje y la ideología.
Ya sea como alternativa de sobrevivencia o, en el peor de los casos, por ambición, la colonización es un fenómeno social actual, la migración, en grupo o individual, es promovida en buena medida por un estado de insatisfacción que nos hace ir hacia lo que creemos que será una mejor vida, mayor fortuna o poder. Somos colonizados y colonizadores. Como colonizados rechazamos, resistimos, defendemos nuestro espacio. También logramos treguas, adoptamos costumbres, nos adaptamos a los nuevos habitantes y ellos a nosotros. Como colonizadores avanzamos abrupta o lentamente, sometemos nos apropiamos de lo útil, transformamos lo establecido; en ocasiones, nuestra presencia enriquece.
Desde Morelia, en el occidente de México, -fundada en el siglo XVI bajo un sistema colonialista, refugio de españoles durante la guerra civil, origen de gran número de migrantes hacia EUA, formadores de colonias en ese país-; cuatro experiencias en torno a la diversidad cultural, el mestizaje actual y el contraste social representadas por medio de las imágenes visuales de Xaté Aguilar, Hernani Villaseñor, Anna Soler y René Serrano.
Desde Belfast, en Irlanda del Norte, - tradiciones culturales, religiosas y políticas fuertemente arraigadas contrastan con el deseo por trascender fronteras ideológicas y territoriales-, cuatro experiencias que tratan sobre las distintas relaciones de identidad, memoria histórica y nacionalismo, relatadas por las obras visuales de Gail Ritchie, Ima Picó, Gareth Pyper y John Mattews.
Ocho vivencias distintas, ocho formas diferentes de representación visual sobre un mismo tema, la colonización. El contenido de estas propuestas es un diálogo, que al mostrar las diferencias y similitudes entre dos países tiene la intención de ampliar el conocimiento de una cultura distinta y de enriquecer la propia.

Marcela Alvizouri Murillo
Morelia, Mich., México 2004